THE LOGICAL AND PSYCOLOGICAL BASIS OF CARLOS VAZ FERREIRA’s PHILOSOPHY

 Autora: Dña. Susana Ballestín Pérez 

Docta Ignorancia Digital, 2011; ISSN 1989 – 9416. Año II, núm. 2 – Filosofía

PALABRAS CLAVE: FIilosofía, Carlos Vaz Ferreira, Lógica, Psicología, Lenguaje,  Lógicas no Clásicas.

KEY WORDS: Philosophy, Carlos Vaz Ferreira, Psychology, Language, Non Classical Logics

 RESUMEN: La tradición escolástica ha olvidado el carácter fluctuante y vago de las connotaciones de los términos para la expresión de la riqueza viviente de un pensamiento fermental, básico y no definido que subyace a la praxis discursiva. A través de Lógica viva  Carlos Vaz Ferreira configura un nuevo paradigma psico-lógico que ha de servir de fundamento de explicaciones, libres de falacias, sobre la relación lenguaje-lógica-pensamiento, así como de un método para comprender las complejas relaciones psicológicas que inconscientemente se generan y producen efectos singulares entre los interlocutores.

ABSTRACT:The scholastic tradition has forgotten the fluctuating nature and vague connotations of the expression terms for the living wealth of the intrinsic thought, crucial and undefined, underlying on the discursive praxis.  By means of the Living logic, Carlos Vaz Ferreira brings about a new paradigm of psychological syllogism which must serve as the basis for reasoning, free of fallacies, of the relationship between language, logic, and thought, as well as a method for understanding the complex psychological relationships which are unconsciously generated and produced unique effects, among the speakers.


 

Si bien la filosofía hispana no ha tenido tanto alcance en el contexto filosófico internacional de Occidente, como otras corrientes de pensamiento europeas, cabe destacar la relevancia de algunas concepciones de principios del siglo XX por su carácter innovador y pionero en el desarrollo de planteamientos que constituyen la base de tendencias contemporáneas.

La concepción psico-lógica del filósofo uruguayo Carlos Vaz Ferreira constituye un caso singularmente representativo de esta idea, ya que con su Lógica Viva (1910) alcanza la plenitud de una idea que abarca elementos psicológicos, lógicos y gnoseológicos, dentro de su particular perspectiva psico-lingüística adaptada a la praxis discursiva en diferentes contextos de interacción verbal. Plantea en esta obra una reflexión que ya había empezado a madurar en Los problemas de la libertad (1903) y Conocimiento y acción (1908), y que arranca de aquella concepción clásica de lo psíquico representada por H. Bergson, y de las teorías de W.James y Stuart Mill, principales inspiradores de su nueva propuesta sobre las relaciones lenguaje-lógica y pensamiento.

 En sintonía con la idea de que la vida del espíritu es una realidad continua, fluida cambiante y dinámica [1] , Vaz Ferreira trata de romper con los esquemas clásicos y rígidos de la lógica tradicional, que no resultan útiles [2] para el desarrollo de un lenguaje que sirva para expresar la riqueza viviente del pensamiento. En su opinión, uno de los mayores errores de los discursos cotidianos nace de la fundamentación del lenguaje sobre la base de la lógica tradicional, que fue fundada inconsciente e implícitamente sobre el principio de que todos los términos tienen una significación permanente y de límite claro entre lo que es y lo que no es, y que restringe la flexibilidad en el uso de adjetivos. 

 A través de la docencia intenta renovar los rígidos esquemas de la lógica clásica, utilizando nuevos métodos pedagógicos orientados al desarrollo de un razonamiento intuitivo, y adecuado a diferentes contextos discursivos, ya sean académicos, jurídicos o científicos, a partir de una noción de lógica vinculada a elementos psicológicos y circunstanciales, que le dotan de un carácter más informal  que el de la lógica clásica y, por tanto, menos eficaz para la búsqueda de verdades universales, absolutas y necesarias, pero también más flexible y apta para la búsqueda de verdades contextuales, particulares y plausibles.

  Es notoria la influencia que Vaz Ferreira recibe de Wundt, Spencer o Ribot,  defensores de un concepto de Psicología positiva desligada de la Filosofía, a la que había estado vinculada durante muchos siglos, tal como contemplaba el enfoque tradicional en que se formó durante su juventud académica en Uruguay. Por otro lado, el debut de la Psicología como Ciencia durante los primeros años del siglo XX, contrasta con los debates que se estaban desarrollando en determinados contextos filosóficos, como el de la gnoseología o el de la Metafísica, a propósito de la “crisis del positivismo”.

 Esta dualidad de tendencias, en apariencia contradictorias, que también quedó reflejada en la literatura española del momento, [3] constituye para Vaz Ferreira un punto de inflexión a partir del cual comienza una nueva etapa para la Filosofía, caracterizada por el afán de superación del positivismo frío y deshumanizado por una parte, y la admiración por la ciencia por otra.

Vaz Ferreira opta por la unificación de ambas concepciones a través de la conversión de los elementos supuestamente contradictorios en complementarios. Por esta razón, al inicio de Lógica viva, advierte la necesidad de que los hombres comprendan y sientan que gran parte de las teorías, opiniones, observaciones que se mantienen no son contradictorias u opuestas sino complementarias. Y es la creencia en la verdad de la contradicción, lo que, a su juicio, conduce al desarrollo de falacias de falsa oposición, por las que los interlocutores se ven obligados a elegir, innecesariamente, entre esto y aquello sin poder elegir ambas cosas.  Esta limitación de opciones, conduce a una verdad simplificada o directamente a una falsedad, que confunde a los hablantes y/o a los oyentes, produciendo en ellos un efecto inhibitorio con respecto a la defensa de ideas que no pueden llevarse a cabo, porque son rechazadas de antemano con argumentaciones falaces basadas en creencias ilusoriamente verdaderas sobre premisas falsas.

 A caballo pues, entre la lógica y la psicología, y en un intento de fusión de ambas disciplinas, realiza en esta obra un cuidadoso estudio de las falacias de falsa oposición, que conforman una realidad latente en cualquier clase de discurso cotidiano público o privado, mediante una larga lista de ejemplos desde los que plantea diferentes situaciones, que ilustran casos de confusión mental en los interlocutores, incapaces de distinguir entre fines y medios, o entre cuestiones sobre palabras y sobre hechos, y configurando así opiniones, en apariencia contradictorias, pero complementarias hasta cierto punto.

Quizá uno de los aspectos más interesantes de su planteamiento, desde un punto de vista lógico, se encuentre en la distinción entre cuestiones normativas y cuestiones explicativas, en la medida en que puede conducir a la diferenciación de dos vertientes de la lógica, a saber, una más rígida, objetiva y exacta para el primer grupo de cuestiones y otra más flexible, difusa y en la que tengan cabida elementos subjetivos, para el segundo grupo. De esta manera, las primeras falacias, derivarían de la indistinción entre ambos tipos de cuestiones y la extrapolación de un razonamiento adecuado para las cuestiones del primer grupo, a las que corresponden al segundo. A tenor de este planteamiento, podría considerarse además que, así como para el primer grupo de cuestiones el uso de la bivalencia clásica —por la que toda proposición resulta verdadera o falsa—, resulta aceptable como base del razonamiento lógico, para el segundo grupo cabría, en ocasiones, el recurso a una polivalencia que estaría fuera de lugar en la concepción tradicional. Por esta razón, y desde una óptica más actual, la particular concepción psico-lógica de Vaz Ferreira podría ser debatida al hilo de las discusiones sobre las denominadas “lógicas no clásicas” [4], y sobre el concepto mismo del término “lógica”. Pero también cabría la posibilidad de considerarle precursor de las modernas teorías sobre la argumentación, entendida como el nuevo trivium [5] de lógica, dialéctica y retórica,   en la medida en que, aún sin descartar el esquema clásico, éste no basta para el análisis de la praxis discursiva.

 Al hilo de esta cuestión, resultan ilustrativos los ejemplos que plantea en un capítulo titulado Psicología y lógica de las clasificaciones y falacias ideo-verbales relacionadas, donde recoge una reflexión sobre la lógica de las clasificaciones mentales que los hablantes utilizan a lo largo de sus discursos. A través del lenguaje se generan falacias, vagas, oscuras, sub-inteligentes, derivadas de la clasificación rígida con la que se asocian determinados atributos a un sujeto; característica en muchas ocasiones de un encasillamiento simplón desde el que no se contemplan todos los factores que rodean su discurso.

Vaz Ferreira, aplica aquí su idea de complementación y adopta una posición intermedia entre la literalidad de las clasificaciones y su rechazo total al interpretarlas, no como verdades precisas y concretas, sino como esquemas descriptivos del pensamiento. De este modo, proposiciones del tipo “X es bueno” o “Y es malo”, no implicarían directamente la asociación de un valor de verdad positivo o negativo, sino el cuestionamiento del propio significado de los términos “bueno” o “malo” y su interpretación dentro de un contexto. A través de las relaciones ideo-verbales,  invita a la reflexión sobre el significado del término “lenguaje”, sobre su utilidad o sobre lo que podemos expresar con el mismo, y  postula la necesidad de un entrenamiento mental en esta Lógica viva para el desarrollo de un instinto protector, que nos permita tomar conciencia de las perturbaciones que producen los elementos psicológicos en el seno de una discusión y el modo como éstos afectan a los diferentes estados del espíritu; un instinto que nos advierta al mismo tiempo de los peligros de sostener tesis inferiores desde planos superiores y facilite la familiarización de los interlocutores con el complejo juego de relaciones entre los diferentes estados del espíritu, que configuran un entramado de conexiones psico-lógicas,  condicionantes del desarrollo de discusiones cotidianas. A través de una serie de ejemplos, desvela distintos tipos de falacias que se originan a causa de creencias ilusorias de falsa experiencia y que producen una especie de miopía para la visión global de cada situación.  Desde su óptica, incluso la creencia unívoca de que toda proposición es verdadera o falsa sería en cierto modo ilusoria, pues supondría el olvido de proposiciones carentes de sentido o carentes de sentido hasta cierto punto. En cualquiera de los casos, los problemas derivados de la aplicación del esquema clásico a determinadas cuestiones, devienen como consecuencia de los intentos por alcanzar, desde el plano de las cuestiones explicativas, una verdad absoluta y exacta, que, en ocasiones se torna indescifrable y que corresponde al plano de las cuestiones normativas o metafísicas.

 No obstante, si se toma en consideración su idea de complementariedad y la distinción entre diferentes tipos de cuestiones, no necesariamente habría que revisar el esquema lógico tradicional,  pero sí asumir que existen diferentes niveles de verdad de tal modo que, para las cuestiones normativas cabría la  búsqueda de verdades más objetivas, concretas y estáticas, como aquellas que fundamentaban la lógica tradicional, pero a las cuestiones de tipo explicativo correspondería otro nivel de verdad, contextualizada, inmerso en un mar de connotaciones subjetivas en el que el lenguaje y los elementos psicológicos juegan un papel esencial.

Desde la Filosofía del lenguaje actual y sobre la base de algunas lógicas no clásicas –como la lógica epistémica, la paraconsistente o las lógicas difusas-- podría darse, en este segundo plano, mayor flexibilidad a los análisis del discurso en la línea de renovación lógica que planteaba Vaz Ferreira, puesto que, por un lado, la mayoría de estas lógicas, parten de la revisión de algunos principios clásicos fundamentales, como el de no contradicción o el del tercero excluído, sobre los que él mismo reflexiona en Lógica Viva al postular una graduación axiológica intermedia a los valores de verdad tradicionales; pero por otro lado, la idea de construir una lógica viva, está muy estrechamente relacionada con los desarrollos de la teoría de la argumentación, en la medida que, sin necesidad de revisar ninguno de los principios clásicos, la noción de lógica pasa a formar parte de un conjunto de elementos que facilitan los análisis y explicaciones sobre la praxis discursiva.

 Como pionero en esta última línea de estudio, cabe destacar otro capítulo dedicado a  la lógica y la psicología en las discusiones, donde distingue entre el valor o alcance lógico de lo que se dice y el efecto psicológico que produce al escucharlo. Hay que tener en cuenta que los elementos psicológicos que introduce Vaz Ferreira conforman un terreno movedizo e inseguro que  dan lugar a situaciones en las que, sin alterar la posición lógica de una cuestión, se produce un desplazamiento psicológico  del oyente hacia una tesis concreta, algunas veces “ilógica”. Así, por ejemplo, un mal argumento a favor de una tesis no necesariamente prueba que la tesis sea lógicamente incorrecta, pero el oyente podría mostrarse más contrario a una tesis que se hubiera defendido con un mal argumento que si se hubiera defendido con uno bueno; lo mismo ocurriría si se hubiera utilizado un buen argumento en una ocasión inadecuada o si el oyente hubiera interpretado mal un buen argumento. Las confusiones psicológicas que se producen en este terreno no siempre se deben, en exclusiva, a una falta de visión global del oyente o un error interpretativo, sino que, en muchas ocasiones, están condicionadas por una intencionalidad más o menos perversa del hablante que, aún cuando sea motivada por alguna causa noble, se plantean conscientemente para conseguir un efecto deseado. Pero también hay situaciones en las que se generan falacias de forma inconsciente como ocurre con las falacias ideo-verbales, que tal vez podrían ser analizadas desde la perspectiva de una lógica polivalente y gradual, sin perjuicio de los debates que pudieran surgir al hilo de la existencia objetiva e ideal, de conceptos universales en contraste con las diferentes creencias subjetivas y/o intersubjetivas.

 En suma, si bien Lógica viva abarca muchos otros aspectos de la Filosofía Contemporánea, cabe destacar la relevancia de su particular concepción psico-lógica, en la medida en que encierra una crítica al mal uso de las reglas de la lógica clásica en contextos no normativos, que carecen del rigor y exactitud de las matemáticas, así como al olvido del carácter fluctuante y vago de las connotaciones de los términos que conducen a una inadecuación del lenguaje para expresar la realidad y las relaciones psicológicas entre los seres humanos, mucho más complejas que las lógicas, ya que se desarrollan a partir de un pensamiento fermental, que subyace a los esquemas verbales a través de los que se manifiesta. Revela por otra parte, un modo de estimular esa parte del pensamiento “fermental” [6] básico, no definido, olvidado por la concepción aristotélico-escolástica, -con la que sólo era posible expresar una mínima parte de lo que pensamos, que a su vez sólo representaba una mínima parte de lo que psiqueamos- [7] , desde una perspectiva metateorética y vitalista, en ocasiones ambigüa, para insuflar un halo de vida algo difusa al significado de un concepto lógico, tradicionalmente preciso y concreto pero estático e inerte desde sus orígenes.

 

Susana Ballestín Pérez. Filósofa

 

BIBLIOGRAFÍA

 Ardao, A. “Vaz Fereira y la psicología como ciencia” (Anales de la Enseñanza Secundaria 2ª época- año 3 nº4 -, Montevideo, Diciembre de 1993. p. 96)

 Ardao, A. Introducción a Vaz Ferreira, Montevideo, Barreiro y Ramos, 1961

 Peña, L. (1993),  Introducción a las Logicas no clásicas, UNAM, México, 1993

Unamuno, M. de, Amor y Pedagogía  Alianza, Madrid, 1989

 Vaz Ferreira, C. Los problemas de la libertad y el determinismo, Homenaje de la Cámara de representantes de la República Oriental de Uruguay, Tomo II, Montevideo, 1963.

 Vaz Ferreira, C. Conocimiento y acción, Homenaje de la Cámara de Representantes de la República Oriental de Uruguay, Tomo VIII, Montevideo, 1963.

 Vaz Ferreira, C. Fermentario. Editorial Losada. Buenos Aires 1962.

 Vega Reñon, L. “De la lógica académica a la lógica civil: Una proposición”. Isegoría, 31 (2005): 131 – 149.

 Vega Reñon, L. “De la lógica académica a la lógica civil: Una proposición” Isegoría, 31 (2005): 131-149

[1] Véase Ardao, A. “Introducción a Vaz Ferreira”

[2] En  “Un paralogismo de actualidad”, aborda también la relación pensamiento-lenguaje y la inadecuación de éste último a aquel.

[3] Por ejemplo en la caricaturización de los personajes que aparecen en la novela “Amor y Pedagogía”  de  Miguel de Unamuno.

[4] Véase Peña, L. (1993),  Introducción a las Logicas no clasicas 

[5] Véase Vega Reñon, L. “De la lógica académica a la lógica civil: Una proposición” Isegoría, 31 (2005): 131-149

[6] Lo desarrollará con más amplitud en Fermentario (1938),

[7] A. Ardao “Vaz Fereira y la psicología como ciencia” (Anales de la Enseñanza Secundaria 2ª época- año 3 nº4 -, Montevideo, Diciembre de 1993. p. 96)