Una aproximación a El Anti Edipo de Gilles Deleuze y Félix Guattari

Es tentador pensar que el deseo es el tema de El Anti Edipo (1972) de Gilles Deleuze y Félix Guattari. Motivos sobra. Deseo es la palabra que aparece y reaparece en una multitud de enunciados. Ubicuo, el deseo es puesto bajo un foco de luz para ser destacado y observado, desde diversos ángulos. La mirada hace resaltar no sólo al deseo en sí –su insistencia- sino todo lo que le rodea, a todo aquello que de un modo u otro afecta y de lo cual es, a su vez, efecto.

Pero desde luego, decir que el deseo es el tema de El Anti Edipo no implica necesariamente decir que el deseo es su único tema. Es que el deseo no es un náufrago, no hay modo de encontrarlo a solas. La perspectiva deleuzeana gira alrededor del deseo como algo que al merodearlo puede ser descubierto por todas partes, y así, entra en interacción con un vasto mundo de cosas, cosas con las que se toma, que pertenecen a ámbitos o esferas aparentemente distanciadas.

Con la palabra que más veces se encuentra deseo es máquina. Así, ambos, deseo y máquina, pueblan, colorean y dan sustancia al devenir-texto de la reflexión. A deseo y a máquina son dos vocablos que nos cuesta hacer congeniar. Sin embargo, se intersectan en un espacio compartido, en un compuesto que los reúne. Aparecen en escena, entonces, juntos, como máquinas deseantes. Pero ya volveremos sobre esto.

El deseo –la máquina que el deseo es- entra en relación en el límite y con el más allá del límite, por eso entra en relación también con la ley y con la transgresión.

Marcelo F. Ponce

Aparte Rei