ESPAÑA, UN PAÍS DISFUNCIONAL

SPAIN A DISFUNTIONAL NATION

 

Miguel Ángel Moreno Tavera *

 

 PALABRAS CLAVE: “La familia disfuncional”, “Una nación disfuncional”, La psicología de los pueblos, “Völkerpsychologie”, Wilhelm von Humboldt, Wilhelm Wundt, Raymond H. Hamde, "Reconquista", Monarquía Visigoda,  Invasión Árabe.

 KEY WORDS: “Dysfunctional family”, “A Dysfunctional Nation”, Social Psychology, “Völkerpsychologie”, Wilhelm von Humboldt,Wilhelm Wundt, Raymond H. Hamde, "Reconquista", Visigothic monarchy, Arab invasion.

 RESUMEN: El autor estudia la analogía entre una nación disfuncional y una familia disfuncional, y toma como eje de su recorrido la nación española.  Su peculiar proceso histórico-cultural, y su culminación con la invasión árabe, hacen que su “sentimiento nacional” difiera de las naciones de su entorno, convirtiéndose en un caso de nación disfuncional. Asimismo las diferentes regiones que componen su Estado adquieren la dinámica disfuncional de “todos contra todos”. Para poder analizar el proceso disfuncional, y compararlo con una familia disfuncional, el autor se basa en “la psicología de los pueblos”, “Völkerpsychologie”, de Wilhelm von Humboldt y de Wilhelm Wundt. Igualmente utiliza también el autor el trabajo del doctor Raymond H. Hamde: “A Dysfunctional Nation and Its People: Becoming Functional”.

 ABSTRACT: The author examines the analogy between a dysfunctional nation and a dysfunctional family, and takes as its main line of illustration  the Spanish nation. Its unique cultural-historical process, and its culmination with the Arab invasion, makes it to differ its concept of "national sentiment" from that of  the nations in its vicinity (Europe), making the Kingdom of Spain into an example of a dysfunctional nation. Likewise, the different regions that make up the Spanish state have acquired the dysfunctional dynamic of "all against all" (polarization among all the family members, in these case the different autonomous regions that constitute the Spanish State). To analyze the dysfunctional process and to compare it to a dysfunctional family, the author has based himself on "the psychology of peoples", "Völkerpsychologie" by Wilhelm von Humboldt, and in the work of WilhelmWundt. Using as well, the work of Dr. Raymond H.Hamden: “A Dysfunctional Nation and Its People: Becoming Functional”.

"No   ha  habido   en  España   un hombre  que  valga    la  pena.   ¡Qué vulgaridad, qué pobreza! El territorio nacional se divide  en  dos campos   enemigos   irreconciliables, sin  que  sirvan para   aplacarlos y  llevarlos a un ambiente  de tolerancia las voces de algunas personas sensatas"  

Pío Baroja.

 Según la definición de la página Web “Innatia”, “la familia disfuncional” alude a un tipo de familia conflictiva en la que se suceden conflictos y que la hacen no funcional en la sociedad en la cual se encuentra”. [1]  De la misma forma que un organismo no es más que una “entidad biológica” compuesta por un conjunto de células especializadas, que pueden agruparse en órganos, y éstos a su vez en sistemas, cada uno de los cuales realiza funciones específicas; el organismo puede, a su vez, para poder tener un mayor índice de supervivencia, unirse a un grupo de congéneres con vínculos genéticos para formar una familia.

El Diccionario de la Lengua Española, vigésima segunda edición (2011) define de esta forma la familia: (Del lat. Familia): f. “Grupo de personas emparentadas entre sí que viven juntas”. Las primeras familias, de acuerdo a varios estudios antropológicos, no eran más dos o tres núcleos familiares unidos por algún tipo de parentesco común.  Sea como fuere, estas primitivas familias y su unión permitieron a los antiguos homo sapiens sobrevivir y expandirse por todo el mundo desde su África natal.  La familia no es más  que una unidad de defensa en la que cada uno recibe según sus necesidades y aporta según sus fuerzas.

Desgraciadamente, en la actualidad, existe cada vez más lo que se ha denominado en psicología como  "familia disfuncional". Se trata de una familia en la que las pugnas, la mala conducta, y muchas veces el abuso por parte de los miembros individuales, se producen continua y regularmente, lo que lleva a otros miembros a adaptarse a tales acciones. 

Si trasladamos el concepto de familia, esto es, la unidad de varios individuos por razones de defensa o por razones económicas, a una mayor dimensión, nos encontraríamos con el concepto de nación o país, definido como un conjunto de personas de un mismo origen étnico que tienen unos vínculos históricos, tradicionales y culturales comunes, con conciencia de pertenecer a un mismo grupo diferenciado, que generalmente hablan el mismo idioma y, en ocasiones, comparten territorio [2].

Este desarrollo último entroncaría con el concepto de la psicología de los pueblos, también definida como psicología étnica. La psicología de los pueblos, o Völkerpsychologie, fue concebida por el intelectual alemán Wilhelm von Humboldt [3] . Sin embargo tal vez fuese Wilhelm Wundt [4] quién dio la mayor popularidad a la psicología de los pueblos en el siglo XIX. Para Wilhelm Wundt el campo de la psicología no podía explicar procesos mentales más avanzados que la psicología experimental, mucho más asociada a  procesos individuales e inmediatos, tales como las sensaciones, la percepción, las emociones, etc. Así Wilhelm Wundt concibió el concepto de “procesos superiores”.  Los “procesos superiores” no eran más que facultades como el lenguaje, el pensamiento o la atención,  elementos subordinados al proceso colectivo, y por ello, no podían entenderse como procesos individuales.  Para poder explicarlas, Wundt desarrolló e ideó una segunda psicología basada en procesos de análisis  histórico-culturales, denominándola Völkerpsychologie (psicología de los pueblos).  Es por ello que el enfoque histórico-cultural en psicología (también conocido como `sociocultural´ o `psicología cultural´) concibe el desarrollo personal como una construcción cultural, que se realiza a través de la interacción con otras personas de una determinada cultura mediante la realización de actividades sociales compartidas.

El doctor Raymond H. Hamde, en su trabajo: “A Dysfunctional Nation and Its People: Becoming Functional” (“Una nación disfuncional y su Gente: convirtiéndose en funcional”) [5]  nos expone en su introducción que cuando una nación se encuentra dolorida y agobiada las defensas psicológicas surgirán.  Las defensas psicológicas tienen dos propósitos: dar placer y evitar el dolor. Según el doctor Raymond H. Hamde, una de las principales señales que caracteriza la salud de una nación se encuentra cuando la confianza de sus ciudadanos  está a un nivel inferior al de la sospecha de éstos. Por el contario, entre las características de falta de salud de una sociedad se encuentra la pertenencia a un grupo como lealtad ciega, la alegría  asociada a una vida preocupada por la actividad, o la paz del ciudadano como ausencia de la emoción. Igualmente para una sociedad disfuncional, la labor los dirigentes debe, entre otros aspectos, crear la felicidad en el grupo de pertenencia. Podemos enumerar también entre otras características las siguientes: la culpa es siempre de la otra persona, se espera el cambio de los otros, -pues si el otro cambia seremos prósperos-, o la despreocupación por el sentimiento y la opinión ajenas. Igualmente,en una nación disfuncional, las diferencias de opinión son ignoradas. No existe un verdadero diálogo y se rememoran los errores del pasado para favorecer que la otra persona asimile lo equivocado que el otro está. Se promueve el enfrentamiento a expensas de la negociación y, en definitiva, se usan las adicciones para poder disminuir el dolor. [6]

En las familias disfuncionales la dinámica se asemejanza mucho a lo que  el doctor Raymond H. Hamde nos explica en su obra sobre la nación disfuncional.  En una familia   disfuncional a veces suele  existir un  miembro aislado de la familia, ya sea un padre o un hijo, contra el resto de la familia de otro modo unidos.  En una nación disfuncional  se suele ignorar las  diferencias de opinión y no existe la posibilidad de diálogo. En España se suelen ignorar los problemas de algunas Comunidades Autónomas sobre los conflictos de otras,  y las diferencias de opinión de grupos y partidos políticos se excluyen imposibilitando el avance y el acuerdo comunitario. En una familia   disfuncional, se produce el enfrentamiento padre versus padre (peleas frecuentes entre los adultos, casados, divorciados o separados sin atención a los niños). De igual forma, en una nación disfuncional se promueve el enfrentamiento a expensas de la negociación. Así sucede por ejemplo en España con los dos principales y mayoritarios partidos políticos, Partido Popular y PSOE, que buscan la confrontación por encima del dialogo y de la negociación, olvidándose muy a menudo del bien de la nación y el progreso común. En efecto lo que más caracteriza a una familia disfuncional frente a una familia “normal”, es el factor psicológico de “todos contra todos”, así como en la nación disfuncional se promueve el enfrentamiento a expensas de la negociación.  En España se puede observar dicha dinámica  en el proceso nacional de “todos contra todos”, es decir en el regionalismo más acérrimo que se pueda uno imaginar, Comunidad contra Comunidad y contra la idea de unidad nacional. 

Si usamos la metáfora de la familia disfuncional en relación al llamado “sentimiento nacional” de España, -como caso de una nación disfuncional-, veremos que los procesos históricos de las naciones de su entorno han sido distintos.  La Península Ibérica, a la que España y Portugal pertenecen, desde los más remotos tiempos era considerada una unidad geográfica tanto por sus moradores como por los invasores griegos, cartagineses y romanos.  El conjunto  nacional de España llegó a ser una unidad política del Imperio Romano y un reino independiente durante el legado Visigodo. 

En efecto, durante unas centurias los diferentes pueblos que formaron a la Península Ibérica vivieron una historia común y establecieron unos lazos de consanguinidad similar a las otras naciones que formarían la futura Europa. La España tribal de los diferentes pueblos vivió un momento en el cual había más elementos en común que diferencias entre ellas, al igual que ocurre con una familia funcional.

La invasión afroasiática e islámica de la Península Ibérica en el año 711 d. C. modificó los aspectos históricos y sociales.  El reino Visigodo, heredero de la unidad política del Imperio Romano, colapsó ante la arremetida islámica de las hordas invasoras árabes.  Tras la caída de la monarquía visigoda España se dividió entre la España musulmana y la de los pueblos astures, cántabros y vascones, escasamente sometidos al reino godo, que habitaba la cornisa cantábrica.    Estas diferencias culturales fueron las que poco a poco, han ido marcando las divergencias regionalistas las cuales han fomentado el disfuncionalismo en la nación española, es decir el factor psicológico de “todos contra todos”.

En España, por el proceso histórico político llamado "Reconquista" (entre los siglos VIII y XV), cada Reino Cristiano Ibérico desarrolló su propia versión del "latín vulgar", acriollado de la antigua provincia romana de Hispania, desarrollando sus correspondientes lenguas romances regionales al estar aislados entre sí por cuestiones de  geografía y política. Por ello, sea como fuere, se desarrollaron en la Península Ibérica un surtido número de lenguas romances diferentes entre si, castellano, portugués, catalán, valenciano, y balear, sin olvidarse de la única lengua no indoeuropea de la Península Ibérica, el euskera.

La mayoría de las veces, los llamados "nacionalismos regionales" tan solo se centran en las diferencias lingüísticas de los antiguos reinos peninsulares, herederos  del primigenio Reino Visigodo, el cual sucumbió ante el embate islámico-norteafricano de las tropas de Ṭāriq ibn Ziyād al-Layti en "La Batalla de Guadalete" en el 711 d. C.

Cabe mencionar que, en su totalidad, los reinos cristianos surgidos de la invasión   islámica del antiguo Reino Visigodo se aferraron a la retórica e ideología de nombrar al proceso histórico de su expansión y conquista del nuevo estado islámico ibérico del Califato de Córdoba como "Reconquista".  El término de Reconquista no es más que una demonización de los hechos ocurridos en la España del siglo VIII.  Todos los reinos cristianos involucrados en la llamada Reconquista contra el "infiel moro" invasor se habían consolidado tras el desplome y desaparición del Reino Visigodo (éste a su vez, había sido un pueblo invasor de la provincia romana de Hispania, y en su mayoría era de reciente conversión al catolicismo de la "herejía arriana" tras el Concilio de Toledo en 589 d. C). 

La mayoría de estos reinos cristianos se sentían directos herederos de la antigua Monarquía Visigoda y, por ello, en su afán de expandirse hacia el sur y de arrebatar la tierra a los musulmanes hispanos acuñaron el término Reconquista para designar su peculiar cruzada ibérica. Recordemos que, ya antes de la incursión árabe en España, la monarquía visigoda había aspirado a la unidad territorial de toda Hispania, y ésta la había logrado con el paulatino sometimiento  del advenedizo pueblo germánico de los suevos, asentados en Galicia y Portugal;  y de las aguerridas tribus de los vascones en el noroeste peninsular, así como de la Reconquista y posterior expulsión, por parte del Reino Visigodo, de los bizantinos de su provincia imperial más occidental “Spaniae”, en el sur español.  Los visigodos, en su “proyecto” nacional de construir una nación hispana  fijaron su capital en la ciudad manchega de Toletum, muy cerca del actual centro geográfico de la península ibérica.  Asimismo, la monarquía visigoda unificó su Reino Hispano bajo una sola religión abandonando el arrianismo.  Con la unificación político-religiosa de Hispania, y bajo el reinado del monarca visigodo Suintila, se culminó la unificación de todos los territorios ibéricos  llegándose a incluir en el Reino Visigodo a Portugal. Así, San Isidoro de Sevilla, en su Historia Gothorum, se jactaba de que  Suintila había sido el primer monarca visigodo que había llegado a gobernar a toda España de mar a mar, cosa que no había logrado ninguno de sus  antecesores godos tras la caída de Roma y posterior ocupación visigoda. 

 Como ya he mencionado antes, los reinos cristianos que se desarrollaron tras la caída de la monarquía visigoda, -y posterior conquista islámica-,   tomaron caminos divergentes en relación a su particular “sentimiento nacional”  y la Reconquista de lo que había sido el “proto-estado” visigodo. Si bien en su mayoría los reinos cristianos de la cornisa cantábrica habían sido recientemente sometidos a la Monarquía visigoda, su independencia tras la invasión árabe, y su expansión en la Reconquista, no ayudó mucho a formar un  “sentimiento nacional” común, y con el paso del tiempo tan solo ha servido para fomentar odios y un sentimiento regionalista, así como un estado disfuncional. Igualmente, las diferencias alcanzadas  entre los diferentes reinos cristiano en sus periplos históricos durante la Reconquista, así como la Independencia de Portugal en el 1143 d. C, motivaron la creación de una España disfuncional. Si bien es cierto de que España es la primera nación unificada de la Europa moderna, esto sólo se consiguió a finales del siglo XV d.C. Con la unificación de los Reyes Católicos y la toma de Granada en el 2 de enero de 1492.  

En efecto, el comportamiento de España se asemeja caractereológicamente a la conducta de una familia disfuncional, donde la dinámica más visible es la de “todos contra todos”, y dónde una de las características específicas lo constituye el efecto sobre los hijos. Este efecto se describe como el afán de los hijos de rebelarse contra la autoridad paterna, también como el interés del padre por mantener la familia unida en valores frente a la presión interna y externa, o incluso la decisión paterna de adoptar una posición que a nadie agrada. 

En este caso los hijos son representados por el regionalismo español, y los más rebeldes por las diversas autonomías independentistas que existen dentro de España. Esta apreciación se verifica, por tomar un ejemplo,  en el caso del gasto autonómico actual, es decir en graves irresponsabilidades cuando los padres carecen de autoridad, o como también sucede con el gasto compulsivo de las diferentes administraciones públicas o privilegios consolidados de algunas Comunidades Autónomas por encima del bien común.

Nuestro país es una nación disfuncional. Si somos capaces de comprender los procesos político-psicológicos que nos afectan, podremos analizar nuestra historia y aún estaremos a tiempo de evitar la destrucción de España como sucedió con la  tragedia y hundimiento de Yugoslavia. 
 

          * Miguel Angel Moreno Tavera

          Bachelor of Arts, Rutgers University New Jersey, EEUU

              Master of Arts, New York University

          Licenciado en Psicología


BIBLIOGRAFÍA
 

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 Aguirre, Angel. Estudios de etnopsicología y etnopsiquiatría (Marcombo: Barcelona, 1994).

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Tortosa, Francisco. Una historia de la psicología moderna (Mc Graw Hill: Madrid, 1998) .

[1] Sebastián Méndez Errico; ¿Qué es una familia disfuncional? “Innatia” . [publicación en línea]. Disponible desde Internet en: <http://www.innatia.com/s/c-organizacion-familiar/a-una-familia-disfuncional.html,> [con acceso el 10 de septiembre de 2011.]

[2] Diccionario Manual de la Lengua Española Vox. © 2007 Larousse Editorial, S.L.  “nación s. f. . [Publicación en línea]. Disponible desde Internet en: <http://es.thefreedictionary.com/naci%C3%B3n,> [con acceso el 10 de septiembre de 2011.]

[3] Wilhelm von Humboldt (Potsdam, 1767-Tegel, 1835), lingüista y político alemán, y el hermano mayor del naturalista y explorador Alexander Von Humboldt .“BIOGRAFÍA Y VIDAS”.   [Publicación en línea].  Disponible desde Internet en: http://www.biografiasyvidas.com/biografia/h/humboldt_wilhelm.htm, [con acceso el 16 de septiembre de 2011.]

[4] Wilhelm Wundt (Neckarau, actual Alemania, 1832 - Grossboten, id., 1920) Filósofo y psicólogo alemán, considerado el fundador de la psicología experimental.  Célebre por haber desarrollado el primer laboratorio de psicología (en Leipzig). “BIOGRAFÍA Y VIDAS”.  [Publicación en línea].  Disponible desde Internet en: <http://www.biografiasyvidas.com/biografia/w/wundt.htm>  [con acceso el 16de septiembre de 2011.]

[5] Dr. Raymond H. Hamden; “A Dysfunctional Nation and Its People:

   Becoming Functional”.  [publicación en línea].  <http://www.all-about-psychology.com/support-files/a-dysfunctional-nation-and-its-people-becoming-functional.pdf> [con acceso el 16 de septiembre de 2011.]

[6] Ibid.