Nicolás de Cusa

(1401-1464)

 EDITORIAL

   La aparición de la World Wide Web, con fines comerciales a principios de los años noventa del siglo pasado, ha propiciado una macrorevolución de efectos formidables en el campo social, económico y cultural como antes no se había conocido, sólo comparable a la aparición de la imprenta entrado el Renacimiento, o a las nuevas fuentes de energía, ingeniería y comunicación que espolearon la Primeray Segunda Revolución Industrial. Esta conmoción tecnológica ha supuesto el acceso instantáneo al saber, y ha posibilitado compartirlo velozmente y a gran escala a través de la red. Nos encontramos, pues, en la época de la información y del conocimiento inmediato, -también bautizada como Sociedad de la Información-,a la espera de una nueva revolución energética que clausure definitivamente la era del hombre del hidrocarburo. Las consultas de acceso al saber se realizan en gran medida mediante enciclopedias libres y accesibles a través de la red, donde los internautas solicitan, escriben, y corrigen los artículos creados por cualquier persona que posea un acceso mediante un navegador Web. Igualmente, con la aparición de las universidades a distancia y la incorporación de las TIC (Tecnologías de la Informacióny Comunicación), así como el método E-Learnig, el alumno, en su acceso al saber, adquiere y hace uso de cursos, -también universitarios-, directamente vía internet, intranet, audio, video, transmisión por satélite, televisión interactiva o CD rom. Asimismo con la aprobación en el viejo continente del nuevo Espacio Europeo de Educación Superior y el surgimiento de los nuevos títulos de Grado, -en sustitución de las antiguas licenciaturas-, nace un nuevo modo de acceso al saber mediante un proceso de aprendizaje, que, unido a las TIC, permite al alumno participar activamente en su propia formación, constituyendo las clases magistrales y presenciales solo una parte más de la nota final.

   Por otro lado, pese a la libertad del acceso al saber que confiere la red, surge como efecto reaccionario una pujante disciplinarización del mismo, tanto en el método, encuadrado en inalterables marcos referenciales teóricos, como en la transmisión, entendida ésta como una práctica institucional específica y estricta. Así sucede a modo de ejemplo en el campo psi, donde la instauración de la dictadura de las TCC (Terapias Cognitivo Conductuales) como único modo de acceso a la comprensión psíquica y terapéutica de los individuos, -muy en boga en todo el mundo y en particular en Francia por la inminente aparición del título de psicoterapeuta-parece anunciar el principio del fin psicoanálisis. De esta forma, los diferentes saberes tienden a convertirse en compartimentos estancos, en monólogos sectarios de grupo en los cuales sólo quien pertenece al mismo expide certificados de conocimiento. Frente a ello, Docta ignorancia Digital promueve la crítica, el análisis y la reflexión desde un marco interdisciplinar para abordar el fenómeno humano y su entorno, así como la libre difusión del conocimiento. La palabra saber recoge tanto el conocimiento de un ingeniero como el de un ebanista, tanto el conocimiento de un miembro registrado de un colegio, como el de quien intelectualmente no pertenece a nadie y se encuentra más allá de los avatares del reconocimiento. ¿Dónde está el saber? ¿Quién lo detenta? ¿Quién lo ejerce? ¿Quién está reconocido para transmitirlo?

   Esta revista digital de periodicidad anual, que se produce específicamente para ser leída y distribuida en formato electrónico, toma su título de la obra más destacada del filósofo y teólogo Nicolás de Cusa: “De docta ignorantia”. Escrita en 1440 se enmarca dentro del Renacimiento intelectual pero todavía cercano al pensamiento medieval. El termino Docta Ignorancia es complejo, y nosotros lo hemos adoptado en su acepción socrática, en el sentido de que esta ignorancia no es propia del individuo que carece de conocimiento, ni de aquél que obvia el esfuerzo por comprender la realidad, sino aquella ignorancia activa que, en continua búsqueda del conocimiento, deviene en docta o instruida al ser consciente de su propia finitud.

   La revista, con edición digital desde Madrid (España), contendrá artículos de libre difusión, copia y distribución, bajo unas condiciones mínimas que se especificarán. Dichos artículos incluirán diferentes saberes compartidos en secciones temáticas como Psicoanálisis, Derecho, Pensamiento e Ideas, Geopolítica, Economía, Técnica y Energías, o cualquier tema y estudio cultural que acepte el Consejo Editorial, intentando hallar en su comunión una “coincidentia opositorum”, para continuar en la terminología del cusano, pero no en su acepción teológica, sino en la cognoscitiva que desde aquí proponemos, donde los distintos saberes coincidan en la búsqueda del conocimiento y a la vez se opongan en su singularidad.